Los sistemas políticos de unidad tiene las siguientes características:

Concentración del poder político del Estado. Carácter no electivo de la autoridad.

No se permite, en ningún caso, la libertad de pensamiento y de expresión.

Existencia de un solo partido político, de un sindicato único, no se permiten asociaciones o grupos ideológicos. Poderes fácticos al servicio del gobierno.

Los medios de comunicación social dependen y son directamente controlados por el Estado. Están al servicio del estado.

No existen garantías jurídicas procedimentales ni procesales.

Dentro de la Unidad política se pueden clasificar, en la actualidad, cuatro tipos de organización del poder o sistemas políticos:

- Autoritarios. Son sistemas políticos de partido único basados en la perpetuación en el monopolio del poder de una clase política o casta, hereditaria o de sangre, o de carácter oligárquico.

- Totalitarios. Son sistemas de partido único, en los que el Estado controla de modo total la vida social e individual, ambas subordinadas a los fines políticos del Estado. Hay sistemas totalitarios de “derechas” o fascismos y de “izquierdas” o comunismos.

- Autocráticos. Son las dictaduras militares explícitas o implícitas; estas últimas denominadas “democracias vigiladas o tuteladas”.

- Teocráticos. Son sistemas políticos en los que las leyes proceden de directamente de una interpretación literal, única e inamovible de unos textos religiosos supuestamente revelados y considerados dogmáticos. Son los regímenes integristas o fundamentalistas.

Dentro del pluralismo político se pueden clasificar, actualmente, distintos sistemas democráticos, como la república presidencialista, la república federal o la monarquía constitucional, a cuya forma genérica, el Estado democrático de derecho, basado en la soberanía popular como fuente de la legitimidad y en el imperio de la ley.

 

Para la Filosofía social y política, el término “poder social” no es equivalente a “poder político”. El poder político es una de las formas de poder social. El poder social se refiere a tres aspectos diferentes, aunque relacionados: la influencia, la fuerza y la autoridad.

- Influencia. Puede ser definida como capacidad para controlar la conducta de los demás. Es la capacidad que tienen individuos o grupos de influir en otros individuos o grupos. La sociología política (Wright Mills, La élite del poder) ha dado el nombre técnico de élites a los individuos o grupos que tiene poder social como influencia. Las élites económicas, las élites gestoras y ejecutivas, las élites espirituales y morales, y las elites intelectuales. 

- Fuerza. Es la coerción física o la amenaza de hacer uso de ella. En principio, el uso legítimo y legal de la fuerza es monopolio del Estado, que lo ejerce a través de las Fuerzas armadas y de las Fuerzas de seguridad. Pero puede haber otras manifestaciones, como las mafias o las bandas organizadas.

- Autoridad. La autoridad social es el poder político legitimado y legalizado para tomar decisiones y ordenar las acciones de la colectividad. Por tanto, las dos propiedades esenciales del poder político o autoridad social son la legitimidad y la legalidad.  La primera se refiere al origen o fuente de la que procede o emana de hecho el poder político. Es evidente que no toda legitimación del poder es aceptable éticamente. Por ejemplo, el recurso a la fuerza puede ser un posible origen de legitimidad política. La legalidad se refiere al entramado de leyes  positivas que ordenan de derecho un poder político legitimado.

 

La legitimación de la autoridad en el Estado liberal se sustenta en los siguientes principios.

- El imperio de la ley. Entendida como expresión de la voluntad general, lo que significa que tanto los gobernantes como los gobernados están sometidos a una ley común que está por encima de ellos. Esta ley quedará plasmada en un texto escrito en forma de Constitución o Carta magna.

- La división de poderes.  En el estado liberal el poder legislativo elabora las leyes, el poder ejecutivo las aplica y el poder judicial se ocupa de velar por su correcto cumplimiento mediante la impartición de justicia.

- El sufragio. El Estado  liberal es una organización política de carácter representativo, fundada en la regla de las mayorías, de la cual procede y en la cual reside la soberanía nacional. Por lo tanto, es preciso construir esas mayorías representativas mediante el ejercicio del derecho al voto por medio de la convocatoria de elecciones periódicas.

- Los derechos y libertades fundamentales. Un conjunto de derechos básicos que garantizan la vida, la seguridad jurídica, junto con las libertades fundamentales de todo individuo en cuanto ciudadano del Estado.

- Los derechos naturales de los individuos. Son libertad, igualdad ante la ley, seguridad y propiedad privada. Este último, es declarado un derecho natural absoluto, sagrado e inviolable, anterior incluso a cualquier norma de derecho positivo.

- La minimización del Estado. El Estado liberal debe ser un mero árbitro que garantice imparcialmente las reglas de la libre concurrencia económica, limitando sus funciones a aquellas actividades que el interés individual no promueve (defensa, justicia, obras públicas).

 

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Pensar puede resultar peligroso. No abuses

 

 

El Estado social debe actuar como tal en las siguientes aspectos:

- Coordinar activamente desde el Estado los distintos aspectos y sectores de la economía nacional para evitar los desajustes y las crisis.

- Regular la función social de la propiedad mediante leyes de carácter social para evitar los posibles abusos derivados de la libertad de mercado.

- Intervenir activamente en aquellos casos que la función social de la propiedad reclame, con justicia, el ejercicio del derecho de expropiación; o, por solidaridad, inyectando fondos públicos en el saneamiento de empresas privadas para mantener los niveles de empleo y de producción.

- Propiciar la iniciativa privada y también la propiedad colectiva de los bienes y de los medios de producción. En esta segunda dirección el Estado social debe tener iniciativa económica para la creación de empresas públicas y  el mantenimiento de un patrimonio público saneado y competitivo.

- Sostener un conjunto de prestaciones sociales universales, como la educación gratuita y obligatoria hasta una determinada edad, la asistencia médica, la protección del desempleo, las pensiones de jubilación, la ayuda a la familia y a la tercera edad, así como a los grupos sociales más desfavorecidos, mediante el sostenimiento y el aumento necesario del gasto público

- Buscar una redistribución justa y solidaria de la riqueza mediante una adecuada política fiscal.

 

Principios del  Estado social y democrático de derecho.

- De derecho. Mantiene como primer principio político el “Imperio de la ley” y la formulación explícita de una Constitución con los derechos individuales y garantías jurídicas, así como con las libertades fundamentales de la persona.

- Democrático. Debe asumir los mecanismos de la democracia representativa, como la elección de representantes en elecciones auténticas, periódicas y libres, por sufragio universal, directo y secreto.

- Social. El estado del bienestar debe tener presente tanto la idea de democracia política o formal como la idea de democracia social.

 

El Estado moderno comienza a fraguarse en Europa durante los siglos XV y XVI, unido a las monarquías absolutas como forma de gobierno. La legitimación de la autoridad del monarca en la monarquía absoluta se sustenta en los siguientes principios:

- La separación entre la sociedad civil y el rey. Que implica la escisión radical entre los súbditos (la sociedad completa) y no-súbditos (únicamente el monarca, sujeto total de derechos). El rey encarna la voluntad general y todos los poderes del estado emanan de su autoridad única.

- El derecho divino de la autoridad del monarca. La autoridad emanada de Dios es depositada en cada una de las naciones cristianas. La sociedad, el cuerpo social, incapaz de gobernarse por sí mismo, ha de delegar sus poderes en el monarca.

- La autarquía del monarca. Puesto que no tiene que dar cuentas de su actuación en ningún caso: ni ante instancia alguna del Estado ni ante ningún organismo del cuerpo social.

- La negación del derecho de rebelión. Tampoco está admitida la rebelión contra su autoridad, incluso en caso de injusticia flagrante y permanente. La actuación del monarca está únicamente dirigida, ni siquiera limitada, por la búsqueda del interés de la nación (razón de estado) por todos los medios que estime conveniente.

 

Jean Jacques Rousseau (1712-1778) fue una de las figuras más importantes de la Ilustración. Su teoría de la voluntad general sigue siendo el punto central para una profunda revisión filosófica del concepto de democracia. En la imagen, el filósofo a la edad de 41 años pintado por Quentin La Tour.
Mohandas Karamchand Gandhi (1869-1948), líder nacionalista indio que llevó a su país a lograr la independencia del Imperio Británico mediante una revolución pacífica, es el prototipo del político de autoridad carismática.

 

ESTADO

Las formas de Estado y de gobierno

 

 

 

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Los principios del estado socialista son los siguientes.

- La revolución comunista. El desequilibrio entre el punto de máximo desarrollo del modo de producción (universalización del sistema capitalista de producción) y el mínimo de las fuerzas productivas (consecuencias sociales del capitalismo) conducirá inevitablemente una revolución de carácter social, en la que la burguesía como clase dominante será sustituida por la clase trabajadora.

- La desaparición de las clases sociales. La revolución social acaba con la división social entre burgueses, explotadores, propietarios de los medios de producción, y proletarios, explotados, poseedores únicamente de su fuerza de trabajo, poniendo fin a la estructura clasista propia de las sociedades capitalistas.

- La dictadura del proletariado. A pesar del carácter internacional de la clase trabajadora, la revolución social será nacional en la medida que es nacional el Estado burgués que se ha de destruir. Tras la conquista del poder por la clase obrera se instaura como forma de organización política “la dictadura del proletariado”, un estado obrero de partido único, el partido comunista, que liquida toda oposición política y crea una sociedad horizontal e igualitaria en la que desaparecen las clases.

- La abolición de la propiedad privada. La dictadura del proletariado elimina la institución de la propiedad privada, pilar del estado liberal, socializando los medios y los bienes de producción social, “expropiando a los expropiadores” y estableciendo finalmente la propiedad colectiva, gestionada totalmente por el Estado.

- La planificación económica. Al pasar los medios de producción social a manos del Estado socialista, desparece la iniciativa privada y la libre competencia mercantil. Corresponde, por tanto, al Estado determinar la cantidad, la cualidad y la división del trabajo, así como la producción y la distribución social de la riqueza. El estado se convierte en el representante y depositario de los intereses de la sociedad.
- La supresión del Estado. Tras un período de duración indeterminada, se conquistará la sociedad comunista autogestionaria, el “paraíso socialista”, reino utópico de la libertad, en el que la ausencia de clases sociales y la eliminación de la propiedad privada harán finalmente innecesaria la existencia del Estado.