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En esta Unidad, de carácter eminentemente histórico, examinaremos los dos grandes tipos de sistemas éticos: las Éticas materiales y las Éticas formales.
Dentro de las Éticas materiales, analizaremos, por orden cronológico, sus principales y más conocidos sistemas: el intelectualismo ético, el eudemonismo, el hedonismo, el cristianismo y el utilitarismo. En cada sistema de Ética material nos referimos al autor que hemos considerado más relevante e influyente.
También estudiaremos los más conocidos sistemas de las éticas formales: el Formalismo ético del deber, el Formalismo ético existencialista y la Ética Comunicativa o del Discurso. El mismo criterio de autor hemos seguido con las Éticas formales.

Unidad de referencia

 

Cuadro 1.

Se denominan “materiales” a las éticas que establecen el contenido o materia de la acción; que determinan lo que debemos hacer.
Según la concepción o versión del bien supremo o de la felicidad de cada una de estas teorías éticas, las normas que contengan podrán coincidir, diferenciarse o incluso contradecirse, del mismo modo que se distinguen una ética hedonista (basada en los placeres sensibles) de una ética espiritualista (basada en la purificación de tales placeres).

 

Cuadro 16.

SISTEMAS DE LAS ÉTICAS MATERIALES

- HEDONISMO: Para los epicúreos, el auténtico placer que conduce a la felicidad es el estado permanente de equilibrio y tranquilidad corporal y mental.

- INTELECTUALISMO: Para Platón, sólo quien tiene un conocimiento fundado de la virtud y de los conceptos éticos puede actuar con sentido y alcanzar la felicidad.

- EUDEMONISMO: Para Aristóteles, la felicidad consiste el hábito de escoger siempre el justo medio que conviene a nuestra persona y según los dictados de la razón práctica.

- CRISTIANISMO: Para Tomás de Aquino, el hombre es feliz cuando cumple con los fines y tendencias propios de la naturaleza humana que recoge la ley natural.

- UTILITARISMO: Para Bentham, la felicidad consiste en maximizar el placer y minimizar el dolor, mediante una aplicación continuada en la acción de la aritmética de los placeres.

 

Cuadro 22.

Para la ética existencialista de Sartre, la "mala fe" consiste en el vano intento de eludir la angustia de decidir por nosotros mismos, lo cual tenemos que hacer en cualquier caso. El hombre es una pasión inútil, condenado a ser libre y a inventar sus propios valores y en ningún caso puede renunciar a crearlos.

 

Cuadro 23.

Pragmática. Disciplina que forma parte de la lingüística y cuyo objeto es el estudio del lenguaje en su relación con los usuarios y las circunstancias de la comunicación.

 

Cuadro 24.

Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno sin restricción, a no ser tan sólo una buena voluntad.
(…) La buena voluntad no es buena por lo que efectúe o realice, no es buena por su adecuación para alcanzar algún fin que nos hayamos propuesto; es buena sólo por el querer, es decir, es buena en sí misma.

Immanuel Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres

Cuadro 25.

SISTEMAS DE LAS ÉTICAS FORMALES

- ÉTICA DEL DEBER: Para Kant, lo único que puede ser considerado como bueno sin limitaciones ni condiciones, dentro y fuera del mundo, es una  buena voluntad.

- EXISTENCIALISMO: Para Sartre, la autenticidad ética consiste en asumir como individuo único y consciente  la carga inevitable de nuestra libertad.

- ÉTICA COMUNICATIVA: Para  Habermas, las normas éticas son establecidas por la razón práctica a partir del diálogo  intersubjetivo y del consenso social.

 

Cuadro 26.

Habermas ha formulado explícitamente  los principios de la argumentación intersubjetiva.
Las cuatro presuposiciones más importantes son: a) el carácter público e inclusión: no puede excluirse a nadie que, en relación con la pretensión de validez controvertida, pueda hacer una aportación relevante; b) igualdad en el ejercicio de las facultades de comunicación: a todos se les conceden las mismas oportunidades para expresarse sobre la materia; c) exclusión del engaño y la ilusión: los participantes deben creer lo que dicen; y d) carencia de coacciones: la comunicación debe estar libre de restricciones, ya que éstas evitan que el mejor argumento pueda salir a la luz y predeterminan el resultado de la discusión.

Jürgen Habermas, Acción comunicativa y razón sin transcendencia.

Cuadro 27.

La argumentación o diálogo argumentativo es una situación dialógica que se puede descomponer en los siguientes elementos constitutivos.

- Interlocución. La argumentación dialógica implica al menos dos interlocutores.

- Contexto dialógico. Es el entorno psicológico y sociológico en que se produce la argumentación.

- Contenido o materia. Es el tema o materia de la tesis expuesta.

- Intención. Para que se produzca un diálogo argumentativo debe haber una intención explícita de convencer (no persuadir) mediante razones o argumentos.

- Competencia argumental. Que afecta a los interlocutores pero especialmente al ponente de la tesis. Depende de factores subjetivos como el aprendizaje individual, la inteligencia general o el control de las emociones.

- Comunicación. La comunicación dialógica se rige por el mismo modelo comunicativo que cualquier acto locucionario o de comunicación verbal (emisor, receptor, canal, código, mensaje).

 

SOCIEDAD

CULTURA Y ESTRUCTURA SOCIAL

Cuadro 5.

Intelectualismo ético. Este sistema ético procede de Sócrates y es expuesto en los diálogos de Platón. Según este sistema, el conocimiento y la acción son indisociables, por lo que un hombre bueno es aquel que sabe lo que es el bien y obra en consecuencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 2.

En el diálogo República, Platón expone un concepto de la virtud como armonía entre las partes del alma (racional, irascible y apetitiva) bajo la dirección conjunta del alma racional.
A cada parte del alma le corresponde una virtud: a la parte racional o inteligente, la sabiduría o el conocimiento; a la parte emocional o irascible, la fortaleza de ánimo o valentía; a la parte apetitiva o instintiva, la templanza o moderación del cuerpo. De la armonía o equilibrio entre las tres partes del alma surge una nueva virtud, síntesis de las tres anteriores, la justicia como virtud suprema que hace de un individuo que sea considerado éticamente justo.

 

 

Cuadro 3.

Virtud (areté), la cultura y el pensamiento griego entienden por virtud en sentido moral cualquier actividad que perfecciona la condición del ser humano y le hace valioso en el desempeño de tal actividad.

 

 

 

 

 

 

Cuadro 4.

El término griego "eudaimonía" suele traducirse como felicidad. Una traducción más literal, según su etimología, correspondería a la expresión “buen carácter” o “buena vida” (de acuerdo con el prefijo griego eu, buen, y daimon, que, entre otros significados, remite al “carácter” o modo de ser de los hombres).

 

 

 

 

 

 

Cuadro 8.

Para un epicúreo, la “calidad” de vida y el “nivel” de vida (cuando éste se entiende como una acumulación de placeres y bienes prescindibles) no se corresponden necesariamente. O dicho de otro modo: no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.
El ideal de la vida epicúrea (su idea, pues, de la felicidad) consiste en alcanzar una vida lo más duradera y placentera posible. Sólo los deseos naturales y necesarios son saludables para la vida, en el sentido de que su satisfacción no supone, a la larga, un perjuicio mayor que el placer que inmediatamente procuran (a diferencia de los placeres naturales y no necesarios y, sobre todo, de los placeres innaturales e innecesarios).

 

 

 

 

 

Cuadro 6.

El intelectualismo moral platónico es puesto en cuestión por Aristóteles, como muestra la diferencia que establece entre el “hombre sabio”, autosuficiente y dedicado a la contemplación teórica de los principios y causas explicativos de la realidad, y el “hombre justo”, que necesita de los demás seres humanos para llevar a cabo sus acciones.
En el caso de la acción moral, no basta con el conocimiento de las ideas de justicia o de bondad, pues siempre es posible hacer lo contrario de lo que se debería hacer conforme a tales ideas o principios.
El conocimiento (théoria)  y la acción (praxis) son ámbitos separables e independientes, de la condición humana cada uno con reglas propias.

 

 

 

 

Cuadro 7.

Como fenómeno político y cultural, el helenismo tiene su origen en la expansión de la cultura griega, merced a las conquistas de Alejandro Magno. Dicho fenómeno supone la transformación y decadencia de la polis griega o ciudad-Estado en la que el individuo encontraba sus señas de identidad como ciudadano y las condiciones de una vida políticamente útil a la comunidad y reconocida socialmente por sus conciudadanos. Surgen entonces distintas escuelas filosóficas con un marcado carácter ético, entre las que sobresalen especialmente dos: el epicureísmo y el estoicismo.

 

 

Cuadro 9.

Virtud ética. Aristóteles define la virtud ética como la prudente elección de la razón práctica de un justo medio (mesotés) entre dos extremos igualmente incorrectos, uno por exceso y otro por defecto; elección que ha de realizarse tomando en consideración  la naturaleza propia y distinta de cada individuo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 10.

El naturalismo ético es un sistema ético cuyo principal supuesto es que existe un orden jerárquico de valores que están más allá de los individuos, válidos y permanentes. Hay básicamente dos formas o concepciones del naturalismo ético: el teológico y el antropológico.

 

 

 

 

 

 

Cuadro 11.

Placer. Epicuro define el placer como la ausencia de dolor físico y sufrimiento espiritual. Según esta definición no hay ningún estado intermedio entre el placer y el dolor o el sufrimiento.

 

 

 

Cuadro 12.

Corresponde a Santo Tomás de Aquino (1224-1274) la formulación del concepto de “ley natural”. Para Santo Tomás, la ley natural-moral es la parte de la ley eterna que concierne a los hombres, seres creados a imagen y semejanza de Dios: criaturas racionales y libres.
Mientras el objeto o fin de la razón teórica es la verdad, el objeto o fin de la razón práctica es el bien. El principio fundamental de la ley natural manda hacer el bien y evitar el mal. Este principio representa para la razón práctica lo mismo que el principio de no contradicción para la razón teórica.

 

 

 

Cuadro 13.

No es lo mismo religión que teología. Una religión, como la cristiana, es un conjunto de creencias doctrinales y dogmáticas basadas en unos textos supuestamente revelados por Dios. Los principales ejemplos de religiones monoteístas reveladas son el judaísmo, el cristianismo o el islamismo. La teología es una reflexión racional o filosófica sobre el hecho religioso, en general, o sobre determinada religión revelada.

 

Cuadro 14.

El denominado “intelectualismo moral” socrático es expuesto en los diálogos de Platón (en la imagen). Según esta teoría, el conocimiento y la virtud moral son indisociables, por lo que un hombre bueno es aquel que sabe lo que es el bien y obra en consecuencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 17.

El principio utilitarista de la aritmética de los placeres propone que en cada acción debemos calcular la cantidad de placer o beneficio y de dolor o sufrimiento que nos proporcionará; de la diferencia cuantitativa, positiva o negativa, entre ambos concluiremos la utilidad o inutilidad de la acción. Pero como el hombre vive en sociedad, el cálculo del interés y la aritmética de los placeres o beneficios deben hacerse siempre en relación con la utilidad colectiva. De aquí, la formulación del principio utilitarista por excelencia: una acción es buena cuando produce la mayor felicidad para el mayor número.

 

 

 

 

Cuadro 15.

Ley eterna. Según el tomismo, la  ley eterna es la razón misma de Dios en cuanto creadora y ordenadora de todos los seres creados. En esta ley se sustentan y de ella se derivan las demás leyes (natural y positiva).

 

 

Cuadro 20.

Según la definición que dio Immanuel Kant dio en su Crítica de la razón pura (1781), la felicidad es una idea de la imaginación (y es obvio que podemos imaginar muchas cosas irrealizables) consistente en la satisfacción de todos nuestros deseos, en su máxima intensidad y en todo momento. No cabe duda de que, desde estos supuestos éticos, la felicidad es una idea especulativa a la que no podemos renunciar, que puede guiar de hecho nuestras decisiones, pero a la que nuestras acciones no pueden dar debido cumplimiento o satisfacción.

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 21.

Imperativo categórico. Según la ética kantiana, una voluntad autónoma actúa exclusivamente por puro sentido del deber y se orienta por imperativos o normas universales, es decir leyes morales válidas para todo ser racional.

 

Cuadro 18.

El utilitarismo es uno de los sistemas de las éticas materiales. El utilitarismo identifica la felicidad con el beneficio colectivo. Los principales representantes del Utilitarismo como sistema ético son a Jeremy Bentham (1748-1832) y a John Stuart Mill (1806-1873) Estos autores parten de la idea de que los sentimientos altruistas más fuertes son la simpatía y la compasión. Estos sentimientos nos hacen ser felices con la felicidad de los demás e infelices con su sufrimiento o dolor: de ahí su afirmación de que no puedo ser feliz rodeado de personas desdichadas, y es improbable ser desdichado compartiendo la vida con personas felices.

 

 

 

Cuadro 19.

El placer y el dolor son, según Bentham, los dos grandes maestros de la humanidad. Por eso las emociones, como el miedo, nos ponen a menudo sobre aviso de lo que hemos de hacer o evitar.